
Para que las berenjenas no tengan sabor ácido ni se pongan negras apenas cortadas no hay necesidad de hacer rituales a la sal. Para que no oscurezcan, alcanza con cortarlas con un cuchillo de acero inoxidable y para sacarles el gusto amargo, lavarlas bien antes de cortarlas y evitar que el líquido tome contacto con la carne interna.
Mabel Segade, de Brandsen, Prov. de Buenos Aires.