
Una parte importante del feng shui se dedica a la prosperidad. Crearla, fomentarla, comienza por el sentido común.
Hay un chi de pobreza y uno de riqueza, dicen los chinos. Las imágenes que nos rodean ejercen una poderosa influencia subconsciente en nuestros pensamientos y en nuestras emociones. Mirando nuestras posesiones con los ojos del feng shui podemos hacer una limpieza y decoración más "abundante".
Por ejemplo, los indicadores del chi de abundancia son los colores metálicos, las monedas, las joyas, los artículos de lujo de cualquier tipo ( como accesorios, telas) y cualquiera cosa llena o rebosante. Las frutas también se asocian con lo que prospera. Esto debe estar en su casa.
El chi de pobreza, en cambio, se indica con cosas vacías( botellas o armarios por ejemplo), gastadas, rotas, el desorden, la vajilla sin lavar, lo oscuro, lo deprimente, lo que está sucio. Esto debemos quitarlo de la casa.