Salud femenina

Mujeres vs. kilos: toda la verdad

¿Quién no desea tener las piernas más delgadas, los tobillos más finos o la panza súper chata? El problema es que, lo que para algunas es una simple fantasía, para otras es una obsesión que les impide vivir con alegría.

Por Lic. Viviana Wons
28.01.2010

En todo el mundo, 4 de 5 mujeres adultas desearían cambiar, al menos, su peso ó su figura.

Si quienes se ven mal en el espejo tienen una autoestima baja, cualquier simple imperfección se transforma en un defecto enorme que las acompleja y les arruina la vida. Muchas de ellas iniciarán tratamientos, se lipoaspirarán, intentarán adelgazar de cualquier forma y terminarán frustradas en su intento de lograr “la perfección”.

Las personas actúan de acuerdo a lo que piensan. Para que sus acciones sean correctas es imprescindible que aquello que piensan coincida con la realidad.

¿Usted se ve gorda ó realmente está gorda?

Para determinarlo es conveniente que visite a un médico especialista. Él controlará sus medidas, utilizará tablas de peso y obtendrá su Índice de Masa Corporal. Para determinar este índice debe dividir el valor de su peso en kilos por su altura al cuadrado, es decir, altura por altura.

IMC: peso

altura X altura

Quienes obtengan una cifra que esté entre 18,5 y 24,9 estarán en un rango adecuado de peso.

Además, su médico puede solicitar una antropometría, método en el que le medirán pliegues, circunferencias y diámetros, pudiendo determinar qué cantidad de grasa y músculo (entre otros tejidos) tiene usted en su cuerpo.

¿Usted quiere pesar lo mismo toda la vida?

Usted no puede estar igual que a los 20 años aunque conserve el mismo peso. Con los años cambia la composición del cuerpo y cambia la firmeza de los músculos y de la piel. Y me estoy refiriendo a esos pliegues que le salen por arriba del jean y por los costados del corpiño… ¿son de grasa o es pura piel flojita? Le recomiendo nuevamente ir al médico para que lo decida, ya que si es piel le aseguro que no podrá eliminarla “matándose de hambre”…

Nadie está “clavado” en un peso, existe una variación normal entre el 10% por encima y 10% por debajo de los valores dados por las tablas. A partir de los 55 años de edad, se debe agregar 1 kilo de peso a lo indicado en esas tablas de peso por cada 5 años de edad.

¿Qué factores inciden en que usted pueda tener una idea errónea de cómo se ve?

➜ Quienes son obesos desde niños suelen tener más distorsionada su imagen. Si, además, sus compañeros se reían de él en el colegio, este niño puede sentirse denigrado, agravándose más tarde los trastornos de imagen.

➜ Vivir con una familia o dentro de una sociedad gorda hace que quien tenga sobrepeso probablemente no lo note tanto y no se exija demasiado para mejorar.

➜ El sedentarismo impide que se tome real conciencia del tamaño del cuerpo ya que el movimiento agudiza los sentidos y permite poder establecer mejor las medidas.

➜ Aumentar y bajar de peso constantemente suele interferir con la normal percepción de la imagen corporal.

➜ Cuando se está en medio de un bajón anímico, la mujer puede verse mucho peor de cómo luce realmente y, por el contrario, una persona súper feliz se verá mejor.

➜ Finalmente, las mujeres flacas pero con acumulaciones adiposas localizadas (aunque sean pequeñas) en abdomen, caderas, cola y muslos pueden verse gordas aunque realmente no lo estén.

¡Si usted tiene una visión más realista de su cuerpo es probable que actúe adecuadamente cuando intente adelgazar!

¿Qué es la imagen corporal?

La imagen corporal es la foto interna que tenemos de nosotras mismas, de nuestro tamaño, contornos, formas y del grado de satisfacción que nos provoca nuestro cuerpo.

¿Cómo se forma? Desde chicos, en base a lo que escuchamos de nuestros padres, en el colegio y en el club. Quien haya recibido mimos y elogios siendo niña, se sentirá mejor consigo misma.

Si en casa se vive hablando de dietas, de alimentos light, de la importancia de ser flacos para ser exitosos y queridos, si se denigra a quienes tienen algún kilo de más ó a la gente no tan agraciada, es bastante probable que asociemos la idea de éxito a la delgadez, la belleza, la juventud y que se hagan todos los esfuerzos posibles para lograrlo, en algunos casos a costa de la salud.

Las mujeres solemos jerarquizar la imagen antes que los proyectos personales y profesionales. Aún aquellas que son exitosas están pendientes de su imagen corporal.

La belleza es un factor tan importante para las mujeres que puede incidir en su autovaloración y en el modo con el que desenvuelven en la vida.

Para la sociedad actual, que pone énfasis en la imagen juvenil, envejecer suele afectar a la mujer de muchas maneras. El aumento de peso y la aparición de arrugas pueden disminuir la autoestima. Según una investigación, conducida por la marca Dove, “para la sociedad, el envejecer es, a menudo, algo para esconder y no para celebrar”.

Las mujeres que tienen una imagen positiva sobre si mismas, se sienten conformes con su cuerpo, seguras, amadas, valoradas y saludables, demuestran mayor seguridad personal y esto las impulsa a la acción. Las que tienen baja autoestima, en cambio, suelen tener sensaciones de opresión y de inseguridad, y esto disminuye el compromiso para todo lo que deban realizar.

Quien no se crea bella o con una figura agradable es probable que sienta que vale menos que las más hermosas y delgadas.

VERDADES QUE HACEN REFLEXIONAR

- Las modelos de hace 20 años pesaban 8% menos que la mujer común. Las de hoy en día pesan 23% menos.

- Se estima que las medidas de la típica muñeca americana serían 100-45-80. Son irreales y, si fuera una mujer de carne y hueso, le resultaría imposible sostenerse parada.

- Si los maniquíes de las tiendas fueran mujeres reales serían demasiado delgadas para menstruar.

- La mujer promedio pesa unos 65 kilos y usa tallas entre un 42 y un 44, no un 38.

- La consideración que recibió el cuerpo fue variando a través de la historia. Durante siglos y en diversas culturas, la mujer fue valorada por su función protectora y, por lo tanto, fueron aceptadas y apreciadas las curvas femeninas.

- Durante el siglo pasado, en EEUU, aumentó la valoración de la delgadez y se hizo famoso el dicho “una mujer nunca es demasiado rica, joven ni delgada”.

- Este auge del “cuerpo tubular” no se extendió masivamente, quedó confinado a las clases altas. Y esta es una de las razones por las que la anorexia, muchas veces, está rodeada de cierto aura de glamour que hace que no resulte tan negativa a los ojos de la sociedad.

- Al problema del peso, se le suma el de la edad. Muchas sienten que el “estar siempre jóvenes” es una verdadera obligación. Si nuestra auto valoración depende únicamente de cuán jóvenes nos veamos, estamos perdidas…. Debemos poder combinar el interior y el exterior sin enloquecer…

Vea esta nota completa en la edición impresa nº 1266 de la revista MIA